Los enfrentamientos entre musulmanes y cristianos de distinta adscripción política, que estalló el viernes en Jos, la capital del estado de Plateau, en el centro de Nigeria, dejó cientos de muertos.
A falta de datos oficiales, varios periódicos locales señalaban en sus ediciones que los muertos superaban los 150, pero otras fuentes, entre ellas la Cruz Roja, han ido elevando ese número durante la jornada hasta 400, al tiempo que calculaban que 7,000 personas se han visto obligadas a huir hacia otras regiones.
Los choques comenzaron luego de las elecciones locales, que el opositor Partido de Todos los Pueblos de Nigeria (ANPP) denunció como fraudulentas en detrimento de su candidato presidencial.