Cerca de 50 bares y prostíbulos han sido quemados en El Alto durante el tercer día de protestas, protagonizadas por habitantes de esa ciudad boliviana, quienes se oponen a las actividades que se realizan en esos centros de diversión.
Autoridades locales tratan de controlar la situación, con la ayuda de la policía que, a su vez, realiza labores de detección de aquellos locales que operan ilegalmente.
El alcalde de El Alto, Fanor Nava, tiene previsto reunirse con los dueños de los establecimientos afectados y los vecinos para encontrar una solución al problema.