Los habitantes de Mbabane, capital de Suazilandia, acostumbrados a despertarse con el canto de los gallos tendrán que comprarse un reloj despertador pues las autoridades de la ciudad harán cumplir una ley contra los ruidos causantes de molestias.
"Los ciudadanos se han estado quejando del ruido que hacen los gallos al amanecer", dijo un portavoz del gobierno.
Según Bongani Dlamini, la municipalidad de Mbabane ha decidido tomar el toro por los cuernos (o en este caso el gallo por la cresta) e iniciar una operación para confiscar las aves trasgresoras.
Dlamini recordó que las leyes municipales vetan el ruido causante de molestias a los vecinos, y explícitamente prohiben la cría de ciertos animales.
Gallo en el armario.
Aunque algunos residentes ya se han deshecho de sus gallos cantores, como explicó Dlamini otros parecen dispuestos a conservar a los animales.
Con ese fin, varias personas han procedido a esconder al ave en lo que canta un gallo tan pronto como ven a un inspector.
Pero las palabras de Dlamini dejan entrever que el problema, no es tan grave, o por lo menos ha ido mejorando.
"No estamos diciendo que se trate de grupos de gallos que van por ahí haciendo ruido, cantando por toda la ciudad", explicó el funcionario.
"Son algunos casos aquí. Otros casos allá. Personas que están criando los gallos" sin autorización, sostuvo.
Gallinas sí.
Las leyes de Mbabane permiten mantener animales, pero menos ruidosos, para usos domésticos.
Pero si se desea criarlos con fines comerciales hay que solicitar un permiso municipal y mantenerlos en las áreas demarcadas para ese propósito.
En la zona urbana, aunque no se permiten gallos, sí es posible mantener, por ejemplo, hasta doce gallinas, ya que son considerados animales menos ruidosos.