La secretaria de Estado de EE.UU., Hillary Clinton, se comprometió a investigar el posible papel que el Departamento de Estado pudo tener en la operación “Rápido y Furioso”, que permitió la entrada ilegal de armas a México.
En una audiencia ante el Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes, Clinton aseguró no tener conocimiento de que exista “ningún tipo de notificación o petición” relacionada con el operativo en los registros del Departamento de Estado.
La operación perdió el rastro de unas 2000 armas que aparentemente llegaron a manos de traficantes de droga.