La policía volvió ayer a rastrear el parque de Washington, en el que aparecieron los restos de la becaria Chandra Levy, en busca de muestras de pelo, sangre o fibras, mientras cobra fuerza la hipótesis de que fuera asesinada.
Según el diario The Washington Post, los agentes que investigan la aparición de sus restos creen que la joven Levy, de 24 años, fue atada con los leotardos que utilizaba para hacer ejercicio el día que desapareció, el primero de mayo del pasado año.
Los agentes han encontrado esta pieza de ropa anudada de tal modo que parece indicar que los leotardos fueron utilizados para inmovilizar a la joven, que era una becaria del Departamento de Prisiones de EU.
Perros adiestrados en la búsqueda de restos humanos rastrearon ayer de nuevo la zona del parque Rock Creek, que se extiende a lo largo de unos 7 kilómetros alrededor de un riachuelo, para buscar otras pistas que pudieran confirmar la causa de la muerte.