Colombia tendrá que afrontar un camino "difícil" para reintegrar a la vida social y política a los guerrilleros de las FARC, a quienes por un "tiempo limitado" debe ayudar a sobrevivir, afirmó el sociólogo francés Daniel Pécaut.
"Me parece indispensable que durante un tiempo limitado y con condiciones precisas se les ayude a sobrevivir", declaró en una entrevista con Efe el director de la Escuela de Altos Estudios en Ciencias Sociales (EHESS) en París.
Al hablar sobre los retos que tiene Colombia, Pécaut mencionó el proceso de reconciliación entre la población civil y la guerrilla, que, consideró, será de "largo plazo".
"Va a ser muy difícil el proceso de reintegración a la vida civil de muchos combatientes que no han tenido otra experiencia que la de estar en la guerrilla", afirmó el autor del libro "Las FARC: ¿una guerrilla sin fin o sin fines?"
A su juicio, "es imposible que durante algún tiempo no se les dé la manera de reconstruir si se puede su vida civil" y admitió que "no va ser nada fácil".
"Los acuerdos señalan que en muchos casos se haga de manera colectiva para que puedan definir proyectos colectivos en los territorios afectados por el conflicto", apuntó.
Pécaut enfatizó que los desmovilizados provienen de lugares donde se les tiene "mucha desconfianza", a pesar de que Colombia se ha caracterizado por tener altas cifras de reintegración de combatientes, con casos como la desmovilización en 1990 de la guerrilla Movimiento 19 de abril (M-19), de los paramilitares e integrantes de las FARC.
Para este experto, hay otros problemas a los que se les debe poner atención en el posconflicto, como el narcotráfico, la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN) y las tensiones sociales.
"En lo acordado en La Habana se planteó la participación de las FARC en la erradicación manual de los cultivos de coca y va a ser muy delicado y más porque los cultivos crecieron en los últimos tres años", afirmó.
En cuanto al ELN manifestó que la preocupación radica en el riesgo "de que algunos combatientes de las FARC les pase por la mente seguir con esta guerrilla o unirse a los grupos mafiosos que están presentes en varias regiones".
Destacó que el objetivo y la capacidad de las Fuerzas Militares ya no será enfocarse en el conflicto armado sino dedicarse a "la erradicación de la delincuencia, a todas las formas de ilegalidad".
"Me atrevo a decir que el problema en los años que vienen no será de una fuerza política de las FARC, más bien serán los problemas sociales que vienen pendientes desde hace años", sostuvo, y calculó que estos dominarán el escenario de las protestas en los próximos años.
"El conflicto ha servido para mantener una tranquilidad social en las zonas urbanas porque los líderes sociales eran amenazados o asesinados por los paramilitares o la guerrilla. Los conflictos sociales van a producirse y Colombia no ha estado acostumbrado desde hace 40 años a esto", complementó.
De cara al plebiscito del próximo 2 de octubre, el analista afirmó que "un acuerdo como este debe tener ratificación popular y darle legitimidad democrática a lo que se acordó".
Sobre la participación política de las FARC, Pécaut observó con sorpresa que exista una "polarización tan fuerte" de algunos sectores y desvirtuó el argumento del "castro-chavismo" esgrimido por el partido opositor Centro Democrático, liderado por el expresidente y senador, Álvaro Uribe.
"El castro-chavismo sobra siendo que Cuba está negociando con EE.UU. y Venezuela se está hundiendo y que nadie piensa en esto", advirtió.
Pero, a su parecer: "el problema no es el castro-chavismo sino más bien el aspecto bastante conservador de los colombianos en su conjunto, un recelo al cambio".
Sin embargo, Pécaut se muestra optimista y considera que las tensiones sociales servirán para el reconocimiento de los derechos sociales, una deuda pendiente de Colombia con sus habitantes.