Seis personas murieron ayer cuando las Fuerzas Armadas de Colombia, con armas automáticas, chalecos antibalas, blindados y helicópteros, se enfrentaron a guerrilleros en un sector pobre de la ciudad de Medellín, informaron las autoridades.
La ofensiva militar, ordenada por el presidente Alvaro Uribe, busca recuperar el control de un sector pobre del occidente de la capital del departamento de Antioquia, donde guerrilleros y paramilitares combaten a diario por el control territorial.
En ese sector habitan unas 250,000 personas, que a diario quedan atrapadas en medio del fuego cruzado entre comandos urbanos de las guerrillas de las FARC y del ELN, que enfrentan a paramilitares de derecha.
"La orden que ha dado el presidente de la República es que ningún barrio de la ciudad de Medellín puede estar en manos distintas a la de los ciudadanos y de las Fuerzas de Seguridad del Estado", dijo el alcalde de la ciudad, Luis Pérez.
La denominada "Operación Orión" se inició en horas de la mañana de ayer cuando tropas del Ejército y de la Policía ingresaron al oeste de esa ciudad y fueron recibidos con disparos y explosiones por parte de comandos rebeldes urbanos.