Al menos 51 guerrilleros maoístas y cuatro soldados nepaleses murieron durante un intenso combate ocurrido después que grupos militantes atacaron un remoto campamento militar en un enclave rebelde en el oeste de Nepal, dijeron ayer funcionarios.
Más de 500 rebeldes, que luchan para derrocar la monarquía constitucional, atacaron un campamento militar en Damachour, en el distrito de Sallyan, 400 kilómetros al oeste de Katmandú el miércoles por la noche, en enfrentamientos que se extendieron hasta el jueves por la tarde.
"Se ha confirmado que 51 terroristas murieron cuando los soldados repelieron un ataque rebelde durante 12 horas", dijo el portavoz del Ministerio de Defensa, Bhupendra Prasad Poudel. Poco antes, un oficial del ejército había dicho a Reuters que tenía "la seguridad de que hay más víctimas fatales entre los rebeldes".
Fuerzas de seguridad han intensificado la persecución de los rebeldes en las zonas selváticas tras llegar refuerzos a la intrincada región.