La comunidad gay de Centroamérica protestó en el cierre del Quinto Congreso regional de ITS-VIH y SIDA (CONCASIDA), que se desarrolló en Managua, por sentirse excluidos en este foro, informaron hoy medios de prensa de esta capital.
La protesta la realizaron en la noche del viernes en esta capital los integrantes de la comunidad gay centroamericana con pancartas y leyendas por medio de las cuales rechazaron la exclusión.
Hanzel Maradiaga, representante de la iniciativa desde la diversidad sexual para los derechos humanos, dijo a la prensa que si bien es cierto que participaron en el CONCASIDA, también es verdad que se sintieron excluidos de la agenda del foro que tuvo lugar del 4 al 9 de este mes.
"Queríamos mas información sobre la diversidad sexual, la prevención y la infección del VIH y SIDA.
Nos sentimos discriminados igual como pasó en los anteriores CONCASIDAS", dijo Maradiaga.
También dijo que, como bloque, presionarán para lograr la eliminación de leyes en Centroamérica que condenan la homosexualidad.
A la clausura de este foro en representación del gobierno de Managua sólo asistió el secretario general del Ministerio de Salud de Nicaragua, Adrián Zelaya.
Durante la clausura de este foro también se conoció un pronunciamiento de cuatro páginas producido por jóvenes adolescentes de Nicaragua.
El documento, explicado por uno de los voceros juveniles durante la sesión consagrada a evaluar y reflexionar la situación de los derechos de las niñas, niños y adolescentes frente al VIH, aboga por el cumplimiento del artículo 44 del Código de la Niñez y la Adolescencia de Nicaragua.
Wuincy (17), un joven animador de Juigalpa, Nicaragua, explicó que el documento fue elaborado y producido a instancias del panel organizado con la participación de niñas, niños y adolescentes que contaron con el apoyo de Save the Children, CCF, Ayuda en Acción, Plan, Hombres Contra la Violencia y Visión Mundial.
El panel, cuyo propósito fue promover y discutir acerca de los derechos sexuales y reproductivos de niñas, niños y adolescentes con sus propios planteamientos, fue diseñado por y para los adolescentes con el fin de abrir espacios en los cuales pudiesen expresar sus reflexiones.
"Tenemos derecho a recibir informaciones de calidad, adecuadas a nuestra edad y de manera progresiva, derecho a no ser excluidos; no se trata del inicio temprano de la vida sexual, ni de la prevención porque sí, sino de estar mejor y completamente informados para tomar decisiones responsables", explicó Wuincy.
El joven aseguró que tiene poca utilidad una legislación moderna si no se incluye a los jóvenes, adolescentes, mujeres y hombres en la implementación de éstas políticas.
El coordinador residente de las Naciones Unidas en Nicaragua, Alfredo Missair, expuso en este foro que en el mundo alrededor de 38 millones de personas son afectadas por la pandemia del SIDA.
Explicó que de estos afectados, 1,6 millones están en América Latina y que alrededor de 11.000 personas son infectadas al día y que el 50 por ciento son jóvenes de 15 a 40 años.
Missair insistió en que la prevención es la herramienta que ayudará a disminuir la epidemia del SIDA, y formuló un llamamiento a la sensibilización sobre el tema del sida "porque es un asunto de derechos humanos".