El guerrillero colombiano "Simón Trinidad", líder de las FARC detenido el pasado enero en Ecuador y deportado a su país, recibió la primera condena a más de seis años de cárcel por el delito de rebelión, informaron ayer medios periodísticos.
La sentencia fue dictada por un juzgado penal de Valledupar, ciudad a 1,035 kilómetros al nordeste de Bogotá y natal del jefe rebelde, que afronta allí otro proceso, por un doble secuestro.
Según las versiones, ese despacho le impuso a Juvenal Ovidio Ricardo Palmera, nombre real del insurgente, una condena a 81 meses de prisión bajo el cargo de rebelión.
La decisión judicial fue adoptada dentro de una causa por la muerte en 1991 de un oficial de la Armada Nacional en una aldea rural de Curumaní, localidad del Cesar, capital Valledupar.
La víctima fue el teniente de fragata Alvaro Morris Piedrahita, asesinado por guerrilleros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) que, según la investigación criminal, pertenecían al Bloque Caribe, liderado entonces por "Trinidad", que también se encargaba de las finanzas de la guerrilla.
A partir del mañana será enjuiciado por el secuestro de los hermanos Elías y Eliécer Ochoa Daza.
En caso de no ganar, nos quedaría la satisfacción de haber tratado y conocido más de cerca las necesidades que tiene este pueblo panameño.
La esposa del candidato por la Alianza Patria Nueva envió el siguiente texto:
La labor primordial de toda primera dama debe ser la de mantener y
cuidar de la salud física y mental del Presidente. Ella debe mantener la unidad de la familia y cuidar que su entorno familiar sea óptimo de manera que él pueda gobernar con entera tranquilidad espiritual.
La figura de la Primera Dama no es decorativa. El hecho de que en nuestro país hoy día sea así no significa que esa sea una condición “sine qua non”. De hecho nuestros tiempos demuestran todo lo contrario. Países como España, Francia, Estados Unidos y muchos otros, son un sólo ejemplo de primeras damas que “no” son decorativas.
Los meses de campaña han sido intensos y de mucha formación personal. Ver la pobreza todos los días de mi vida no es fácil ni agradable. Hay días que no puedo dormir recordando como en una película, lo que fue mi día y el drama de la vida de tantos panameños.
He aprendido a tolerar las críticas, además, estos cinco años delgobierno arnulfista me han hecho conocer de cerca lo que es el desprecio hacia la ciudadanía y la frustración de las personas. Me ponen a pensar muchísimo sobre las expectativas futuras y me ayudan a poner los pies en la tierra y asimismo transmitírselo a mi esposo.
La gente ya no aguanta más mentiras y así nos lo hacen saber.
Definitivamente que el recorrido es duro y en algunas ocasiones hemoscompartido momentos difíciles pero siempre encontramos la fuerza que nos da Dios y seguimos adelante.
Martín no claudica en lo que cree, esa es una de sus más grandes fortalezas.
De ganar sentiría alegría y responsabilidad; de lo contrario le diría a mi esposo: ¡Vamos pa´lante!