La situación humanitaria en Kenia se agrava por la existencia de unos 250,000 desplazados internos como consecuencia de los disturbios registrados en la última semana, y la ONU teme que afecte a otros países vecinos por ser Kenia un país clave en la distribución de ayuda.
Uno de los obstáculos que las agencias de la ONU han encontrado para atender a los desplazados es el movimiento de personas dentro y en torno a los principales focos de la violencia, Eldoret y Kericho, en el Valle del Rift, e incluso hasta ayer podían verse a convoyes de desplazados saliendo de la primera localidad.
Christiane Berthuiaume, portavoz del PAM (Programa Mundial de Alimentos), dijo, sin embargo, que gran parte de esos desplazados, unos 100,000, se están agrupando ya cerca de Eldoret, lo que calificó de "una buena noticia", pues facilitará el acceso de la ayuda.
La portavoz de OCHA, por su parte, informó de que el comisionado del distrito donde se encuentra Eldoret "ha aprobado la creación de un campo de desplazados internos para acoger a 50,000 personas".
Por otra parte, el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) está llevando agua potable y protección sanitaria en otros campos de refugiados, para los niños.
Pero una de las consecuencias de la crisis de violencia que estalló tras las elecciones en Kenia es que las agencias humanitarias se han visto obligadas a echar mano de las reservas que tenían en el país para otras operaciones de ayuda.
El PAM informó que serán enviadas 24 toneladas de mantas y jabón que el organismo tiene en el campo de refugiados de Dadaab, en el nordeste del país, para su posterior distribución a los desplazados de la actual crisis.
Arribó mediador a Nairobi
El presidente de turno de la Unión Africana (UA), John Kufuor, llegó ayer a Nairobi para encabezar una gestión de mediación que busca cerrar la grave crisis de Kenia, que en los últimos días ha costado la vida a unas 500 personas.
Kufuor, también presidente de Ghana, llegó a Kenia para mediar entre el presidente, Mwai Kibaki, y el líder de la oposición, Raila Odinga, quien asegura ser el vencedor de los comicios del pasado 27 de diciembre.
Su arribo se dio con una seman de atraso.