Vladimiro Montesinos, ex asesor del destituido presidente peruano, Alberto Fujimori, fue confrontado ayer con sus coacusados en un juicio oral por tráfico de influencias judiciales, y se negó a contestar las preguntas que le hicieron los implicados Jaqueline Beltrán y Antonio Vera.
La confrontación verbal fue decidida por la sala especial anti corrupción en la audiencia que se realiza en el penal de Lurigancho, al este de Lima, a pesar de las recusaciones y apelaciones presentadas por la abogada de Montesinos, Estela Valdivia.
La defensa del ex asesor de inteligencia recordó el recurso, presentado la semana pasada, con el que anunció su decisión de guardar silencio en este proceso por considerar que los jueces no son competetentes.
Montesinos se negó esta vez a contestar a su ex amante Jacqueline Beltrán y al tío de ésta Antonio Vera, ambos procesados conjuntamente con él. Beltrán le dijo, "yo a usted nunca lo presioné porque lo amé y respeté".
Las palabras aplomo, de la mujer de 34 años, en su lucha por liberarse de los cargos de haber presionado a su ex amante para conseguir resoluciones judiciales a favor de familiares, podrían haber conmovido a otro hombre pero no causaron en Montesinos más que un parpadeo, mientras la miraba fijamente.