Un tribunal federal de Manhattan confirmó la orden de congelación de $300 millones depositados en cuentas estadounidenses de una filial de Petróleos de Venezuela (PDVSA) hasta que se resuelva el arbitraje pendiente entre esa empresa estatal y la petrolera estadounidense Exxon Mobil.
Exxon, espera obtener compensaciones por lo que considera una ruptura de las obligaciones contractuales por parte de la empresa venezolana.