Los expertos en desarme de la Organización de Naciones Unidas "congelarán" todo movimiento en las instalaciones que inspeccionarán en Irak y prohibirán cualquier entrada o salida susceptible de perturbar el trabajo de la misión de la ONU que debe iniciarse hoy.
"Cuando lleguemos a un lugar, lo primero que haremos es "congelar" los movimientos. No queremos que personas o vehículos entren o salgan del lugar para traer o llevar ningún tipo de objetos", declaró ayer, el responsable del primer equipo de la Comisión de Control, verificación e inspección de la ONU, Dimitri Perricos, que trabaja junto a un grupo de expertos de la Agencia Internacional de la Energía Atómica.