Cientos de funcionarios, legisladores y miembros de un grupo de presión japoneses que defienden la caza de la ballena prometieron continuar la caza de cetáceos, pese a un fallo judicial mundial que ordenó al país detener su programa ballenero en el Océano Antártico.
El ministro de Agricultura, Bosques y Pesca, Yoshimasa Hayashi, dijo que Japón debe proteger su consumo de carne de ballena y garantizar las fuentes de abastecimiento. Como nación marítima, Japón “tiene una política de cazar y usar las fuentes de proteína del océano”, dijo.