Corea del Sur y EE.UU. iniciaron ayer un nuevo ejercicio militar naval de cinco días en el Mar Amarillo (Mar del Oeste), cuyo objetivo es evitar ataques submarinos, en un ambiente de tensa calma, tras la reciente larga campaña de amenazas de Corea del Norte.
El ejercicio, que se desarrollará hasta el viernes, "es parte de las maniobras rutinarias anuales para elevar la preparación ante infiltraciones submarinas del enemigo", indicó una autoridad del Ejército surcoreano a la agencia local Yonhap.
Las fuerzas conjuntas de Seúl y Washington movilizarán para este ejercicio naval conjunto un submarino nuclear, varios destructores y aviones de vigilancia marítima desplegados en las bases estadounidenses, así como submarinos, aeronaves y buques de Corea del Sur, según fuentes militares.
El nuevo ejercicio de defensa se realiza solo una semana después de que el pasado día 30 de abril los aliados completaran sus maniobras anuales de dos meses Foal Eagle, que desataron la ira de Corea del Norte, al considerarlas un ensayo de invasión de su país.
El régimen de Kim Jong-un respondió al Foal Eagle con una inusualmente larga e intensa campaña de amenazas de guerra.