María del Pilar Hurtado y Bernardo Moreno, exjefa de Inteligencia y exsecretario general de la Presidencia de Colombia, respectivamente, fueron acusados formalmente ante la Corte Suprema de Justicia por operaciones de espionaje ilegal durante el gobierno de Álvaro Uribe.
En la misma diligencia, a la que Hurtado no asistió pues está asilada en Panamá, la Sala Penal de la CSJ admitió como parte del proceso a tres excongresistas, siete jueces y un integrante del Consejo de la Judicatura que fueron víctimas del espionaje.
La trama fue uno de los mayores escándalos políticos del mandato de Uribe (2002-2010), quien niega tajantemente haber sabido de las escuchas ilegales cuando se llevaron a cabo.
En la vista, con la que se inició formalmente el proceso, la fiscal general Viviane Morales avanzó en la “formulación de la acusación” contra los dos exfuncionarios.
La fiscal imputó a Hurtado, que figura como reo ausente, los delitos de “concierto para delinquir agravado, abuso de función pública, peculado por apropiación, interceptación ilegal de comunicaciones y falsedad ideológica”.