La única forma de poner fin a la Intifada es la creación de dos Estados para dos pueblos, el israelí y el palestino, afirmó ayer Marwan Barghuthi, jefe para Cisjordania del movimiento radical palestino Fatah que está siendo juzgado por asesinatos ante el tribunal de distrito de Tel Aviv.
"La ocupación (de tierras) del pueblo palestino que reclama su independencia y su libertad como todos los pueblos del mundo, no puede continuar", declaró Barghuthi durante su última comparecencia ante el tribunal antes de que sea dado a conocer el veredicto a mediados de noviembre.
"Sólo existe una única solución, dos Estados para dos pueblos, o bien continuará el derramamiento de sangre", añadió, si bien la alternativa sería, según él, un Estado binacional. Barghuthi, de 44 años, fue capturado por el Ejército israelí en Ramala (Cisjordania) en abril de 2002 y compareció ante un tribunal israelí en septiembre de 2002.
Fue procesado por "asesinato, complicidad de asesinato, tentativa de asesinato, pertenencia a una organización terrorista, detención de armas y explosivos", delitos por los que podría ser condenado a cadena perpetua.
"Solamente reconozco la ocupación israelí (...) No existe la justicia para los palestinos ante este tribunal", declaró Barghuthi. Por otro lado, unos tres mil palestinos se manifestaron en la ciudad de Gaza con motivo de la celebración ayer, del tercer aniversario de la "Intifada de Al-Aqsa".