Las legiones de robots de Japón, la mayor flota de trabajadores mecanizados del mundo, se encuentran desocupadas en un momento en que el país sufre su peor recesión en más de una generación, debido al recorte del gasto mundial en coches y aparatos electrónicos.
Puede que tengan que estar parados durante mucho tiempo. La producción industrial de Japón ha caído casi un 40% y, con ella, la demanda de robots.
"Nos hemos llevado un golpe tremendo”, dice Koyi Toshima, presidente de Yaskawa, el fabricante de robots industriales.