El secretario general de las Naciones Unidas, Kofi Annan, podría reconsiderar su decisión de extender beneficios familiares a las parejas homosexuales de los empleados de la ONU tras una protesta elevada por los países africanos y musulmanes.
Su decisión de enero desató el descontento y representa un desafío para la autoridad del jefe de la ONU.
El bloque de 57 naciones musulmanas, la Organización de la Conferencia Islámica, se unieron al Vaticano y a varios países de Africa para expresar su rechazo a la iniciativa de Annan.
El comité de presupuesto de la Asamblea General aprobó el viernes una resolución exhortando a Annan a rever su decisión como corolario de semanas de debates en los sobrios pasillos de la sede de la ONU.
El elegante salón de conferencias fue escenario el viernes de un caluroso debate acerca del significado del matrimonio y la familia, cuando varias delegaciones subrayaron que las parejas homosexuales son consideradas ilegales bajo las leyes de sus respectivos países.
La provincia con mayor exceso de presidiarios es la de Panamá con 7 mil 645, la cual solo tiene espacio en sus cárceles para 4 mil 553.
La mayoría de estos reclusos están en el Complejo Penitenciario La Joya, que comprende La Joya y La Joyita, al este de la ciudad de Panamá con 5 mil 485.
En el Centro Femenino de Rehabilitación están recluídas 614 internas, cantidad de la cual, 255 están condenadas y 359 están en proceso.
Otras provincias con problemas de acumulación de presos son Bocas del Toro, Coclé, Colón, Chiriquí, Darién, Herrera, Los Santos y Veraguas.
En Colón, hay un total de mil 450 presos y la capacidad física de las celdas son para mil 92.
De este total, 641 están en proceso, mientras que 809 fueron condenados.
En Chiriquí, el total de reclusos es de 907 y solo las cárceles tienen espacio para 534.
De este total, 420 están en proceso, mientras que 487 fueron condenados. Los únicos lugares donde no hay sobre población es Kuna Yala y Coiba.
Justicia lenta, no es justicia, reza un dicho popular de profunda aplicación en la realidad panameña. El rezago de los tribunales y la acumulación de causas se ha convertido en una característica saliente del Poder Judicial que no encuentra solución pese al paso de los años.
El fenómeno de la mora judicial es un problema que viene de mucho tiempo atrás. Incluso, en las décadas de los 40 y 50 ya se hablaba de este problema, según lo asegura Aura Emérita Guerra de Villalaz, Ex magistrada de la Corte Suprema de Justicia.
Entre las razones cita la falta de presupuesto, el volumen y el método de trabajo y las falencias del sistema procesal.
Es cierto que nos encontramos con casos totalmente estancados no por meses, sino por años y que algunos de ellos no son tan complicados. Hace falta un procedimiento adecuado que permita a los tribunales a salir más rápidamente de los casos que tienen. La tecnología moderna permite que se aceleren muchos casos, no como antes que la tarea era con máquinas manuales. Sin embargo, no todos los tribunales están beneficiados con la tecnología, indicó. Aceptó que en términos generales el fenómeno de la mora judicial es una verdad a gritos pero hay problemas fuertes en el sistema de justicia. Es una situación muy compleja en donde intervienen diferentes factores que tienen que ver con el personal, con lo económico y fundamentalmente con el procedimiento.
Para el jurista Jorge Guiannareas es claro que el sistema sufre de congestionamiento. Esto se debe a que hay una enorme cantidad de casos, mucho más de lo que el sistema puede procesar.
En primer lugar hay que buscar medidas rápidas para terminar de modo anticipado los procesos que se puedan resolver, es decir no todo tiene que ser un camino hacia el final, sino que puedan resolverse antes por otros medios. Lo segundo es que hay que imprimirle a los tribunales de justicia una gestión moderna, automatizada, con una noción de eficiencia en el día a día. Antes de ver cuanto dinero le asignan al Ministerio Público y a la Corte Suprema de Justicia, lo más importante es cómo se está gastando el dinero, subrayó.