Este hecho provoca que aumente el nivel de inseguridad y de temor en el país.
Hay una recompesa de unos 350 mil dólares para quienes brinden información sobre las personas que perpetraron el asesinato de la hermana del ex presidente César Gaviria.
A menos de un mes para los comicios presidenciales, el crimen alborotó el ambiente y motivó fuertes señalamientos contra el gobierno de Uribe.
El candidato del partido Liberal, del que Gaviria es el jefe, Horacio Serpa afirmó que "se han vuelto a desatar todas las fuerzas de la violencia en Colombia"".
El presidente de Colombia, Alvaro Uribe, advirtió que si los asesinos de la hermana del ex gobernante César Gaviria buscaban un efecto electoral, se chocarán con el propósito suyo y de sus compatriotas de defender la democracia.
"Este hecho es muy dañino, causa mucha consternación", se lamentó Uribe, para advertir que, "sobre el dolor" su gobierno tiene la decisión de preservar "todas las garantías electorales".
El Ejecutivo preservará "la posibilidad de que los colombianos ejerzan plenamente sus derechos democráticos", agregó el gobernante, quien buscará en los comicios del 28 de mayo próximo un segundo mandato de cuatro años, hasta el 2010.
Uribe aludió así a los posibles motivos políticos de los desconocidos que intentaron secuestrar a Liliana Gaviria en Pereira, ciudad situada a unos 350 kilómetros al oeste de Bogotá.
El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, condenó enérgicamente el asesinato en Colombia de Liliana Gaviria, hermana del ex presidente de ese país y ex titular del foro regional, César Gaviria.
En un comunicado, el secretario general de la OEA, exhortó a las autoridades colombianas a hacer todo lo posible por detener a los culpables de este acto "y aplicarles el rigor de la ley".
El delito de secuestro costó al Estado y a la sociedad colombiana $260 millones entre 1996 y el 2003, cifra que equivale a medio punto del Producto Interno Bruto (PIB), según un estudio oficial del Departamento Nacional de Planeación.
Colombia era una de las capitales mundiales del secuestro con más de 3, 000 casos en el 2002, pero los plagios bajaron a unos 375 casos en el 2005.
Aún así, en Risaralda los índices delictivos son casi el doble en relación con el resto del país.