El Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) y la Cruz Roja filipina otorgarán ayuda a más de 80.000 personas que han sido desplazadas a causa del conflicto en el sur del país.
Las hostilidades entre las fuerzas gubernamentales y el Frente Islámico de Liberación han obligado a huir de sus casas a 130.000 personas que se encuentran en situación desesperada.
"Muchos desplazados han encontrado refugio en centros de evacuación cerca de sus hogares.
Necesitan principalmente comida y elementos básicos como contenedores de agua, comida y redes anti-mosquitos", dijo Felipe Donoso jefe de la delegación del CICR en Filipinas.
Las dos instituciones comenzarán mañana a distribuir en la ciudad de Cotabato la ayuda para las 80.000 personas.
Asimismo, establecerán una planta de tratamiento de agua móvil.
Mientras, la institución está evaluando las necesidades de otras 5.000 personas desplazadas que huyeron de sus hogares y se encuentran en la isla de Basilan.