El Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) dijo ayer que había suspendido temporalmente sus operaciones humanitarias en Bagdad porque la situación de la capital iraquí era “caótica e impredecible”.
En Bagdad, varias ambulancias de la Cruz Roja que intentaban brindar ayuda a personas heridas que estaban tiradas en las calles de la capital, fueron blanco de disparos ayer y uno de los miembros del grupo humanitario resultó gravemente herido, dijo el CICR.
El portavoz del CICR en Bagdad, Roland Huguenin-Benjamin, dijo a la cadena de televisión estadounidense CNN que las ambulancias no habían podido acercarse a los heridos en muchas partes de la ciudad debido al intenso fuego cruzado entre tropas estadounidenses y grupos iraquíes de resistencia.
En muchas ocasiones hemos visto a los heridos, tirados en las calles, algunos más sobre los puentes, pero no hemos podido llegar hasta ellos para levantarlos y brindarles ayuda porque el fuego cruzado nos lo ha impedido. “Además, nos han disparado a nosotros también”, declaró.
“Estamos muy consternados porque dos de nuestras ambulancias, identificables por las banderas del CICR que llevaban, quedaron atrapadas en el fuego cruzado”.
Entre tanto, el delegado canadiense del Comité Internacional de la Cruz Roja, víctima de un fuego cruzado el martes por la tarde en Bagdad fue hallado muerto, confirmó ayer un portavoz del CICR en Ginebra.
El cuerpo sin vida de Vatche Arslanian de 48 años, encargado de la logística de la organización en Irak, puedo ser recuperado en el este de Bagdad por otros delegados del CICR.