La Corte Suprema de Justicia (CSJ) de Ecuador acordó solicitar a EE.UU. la extradición de los dos hijos del fallecido notario José Cabrera, de la ciudad de Machala, como supuestos implicados en la red ilegal de captación de dinero montada por su padre, cuyo descubrimiento causo un escándalo en el país.
En un comunicado, la Corte anunció hoy que remitió a la Cancillería la documentación para iniciar los trámites diplomáticos para reclamar a Washington la extradición de José y Carolina Cabrera Gallardo como presuntos autores de un delito de estafa en este caso, en el que se vieron implicadas unas 35.000 personas.
Por su parte, un portavoz de la Cancillería informó a Efe que están a la espera de recibir la documentación anunciada por la Corte Suprema para abrir las gestiones de extradición de los hermanos Cabrera, que tiene orden de detención en Ecuador desde hace un año.
Tras la muerte del notario Cabrera, el 25 de octubre de 2005, se descubrió su red ilegal de captación de dinero, en la que ofrecía intereses de entre el 70 y el 120 por ciento anual y donde tenía como impositores a políticos, jueces, militares y policías.
Aunque no se pudo precisar el monto manejado por Cabrera, que según organizaciones de defensa de los derechos de los ciudadanos controlaba una red de blanqueo de dinero, algunas fuentes apuntaron que ascendía al menos a 400 millones de dólares y que probablemente podría llegar a los 1.200 millones.
Días después de la muerte del notario el escándalo creció cuando un grupo de policías asaltó el despacho de Cabrera y una multitud de afectados detuvo a varios de ellos cuando salían con fajos de billetes ocultos entre sus ropas.
También el alto mando de las Fuerzas Armadas fue destituido por este caso y se cesó a varios jefes de la Fuerza Aérea, que utilizaron un avión presidencial para volar a Machala para tratar de recupera el dinero que habían invertido en la red ilegal de Cabrera.
Dentro de los sucesos de aquellos días cientos de afectados por la red de Cabrera profanaron su tumba para asegurarse que los restos enterrados eran realmente los del notario y que no había huido con el dinero.
Posteriormente, en medio de una multitud, al aire libre y en medio del cementerio de Machala, la capital de la provincia ecuatoriana de El Oro, un forense realizó la autopsia a los restos de Cabrera para confirmar que se trataba de los del notario.