Cuatro presuntos rebeldes comunistas del Nuevo Ejército del Pueblo (NEP) murieron y tres soldados filipinos resultaron heridos en un enfrentamiento el miércoles en el sureste de Filipinas, informó hoy la televisión local GMA.
Según la fuente, los militares se toparon con unos veinte guerrilleros, con los que mantuvieron un tiroteo durante cerca de una hora.
Tras verse obligados a retirarse los rebeldes, las tropas se incautaron de rifles, munición y documentación.
El NEP, brazo armado del ilegal Partido Comunista de Filipinas, cuenta con más de 7.000 combatientes y lleva casi cuatro décadas luchando contra el Gobierno en un conflicto que se cobra vidas casi a diario.
La presidenta filipina, Gloria Macapagal Arroyo, anunció a mediados de 2006 una nueva ofensiva militar y policial para acabar con la rebelión antes de 2010.