En lo más parecido a un cierre de campaña electoral que puede haber en Cuba, organizaciones de masas, autoridades e instituciones se vuelcan hoy en busca del "voto unido" a través de comunicados, octavillas y anuncios, a dos días para unas elecciones generales a las que no concurren partidos políticos.
Alrededor de 8,4 millones de cubanos están llamados el próximo domingo a refrendar la elección de los 614 candidatos a un número similar de escaños en su Parlamento, sin margen a la sorpresa de que alguno de los postulados se quede fuera del órgano legislativo unicameral cubano.
Desde que la pasada semana el convaleciente líder cubano, Fidel Castro -candidato a renovar su escaño de diputado- llamara al "voto unido", una estrategia lanzada por él mismo en 1993, lemas como "A votar todos unidos", "Pon todos y por todos" o "El voto unido es la mejor elección" inundan las ondas de televisión y radio y las calles.
Los partidos de la serie nacional de béisbol, el deporte nacional de la isla, se emiten estos días glosados por espacios publicitarios electorales en los que, entre batazos y carreras, se recuerda que el domingo la defensa de la patria, el socialismo y la revolución se hace colocando una "x" en el redondel de la parte superior de la papeleta electoral.
Así se ejecuta el "voto unido", que otorga el respaldo a todos los candidatos que aparecen en la boleta, en una elección a la que no concurren partidos políticos, todos prohibidos en Cuba, salvo el Comunista (PCC), al que pertenecen la gran mayoría de los postulantes.
Similares espacios se intercalan en programas televisivos y de radio, mientras famosos del mundo del deporte y las artes recomiendan a sus compatriotas dar su respaldo a todos los candidatos como, según dicen, harán ellos, y autoridades del Gobierno recuerdan las "razones muy fuertes" para dar ese voto.
"Votemos por todos, que significa votar por la Patria, por la Revolución, por nuestro Socialismo. A votar unidos, por una patria unida", señalaron las organizaciones de masas cubanas en un comunicado conjunto difundido el jueves.
El consejo electoral se entremezcla en no pocas vidrieras de comercios, oficinas e instituciones con los currículos de los candidatos, única propuesta programática autorizada por la ley cubana, que restringe la posibilidad de hacer campaña a las Comisiones Electorales para evitar "el oportunismo, la demagogia y la politiquería".
Por ley, los cubanos mayores de 16 años pueden elegir a uno, varios o todos los candidatos presentados.
Los postulantes deben ser elegidos por el 50 por ciento más uno de los votos válidos emitidos en su correspondiente circunscripción y si no lo logran, de acuerdo a la Comisión Nacional Electoral (CNE), el Consejo de Estado debe decidir si hace o no una nueva elección.
La ley electoral prevé las opciones de que, si eso ocurre, el escaño quede vacante hasta la siguiente elección o que la asamblea municipal postule a otro candidato.
En todo caso, la orientación de movilizar al "voto unido" diluye la posibilidad de que algún candidato no alcance ese porcentaje y es seguro que Fidel Castro, convaleciente de una grave enfermedad que le obligó a delegar sus cargos en julio de 2006, será elegido de nuevo como diputado.
A pesar de todo, la Comisión Nacional Electoral se ha aplicado en las últimas semanas a preparar sus habituales "pruebas dinámicas" para que las 230 comisiones electorales del país y 38.357 colegios electorales estén a punto para el día señalado.
Los preparativos incluyen las comunicaciones y a ese efecto se han habilitado 21.906 servicios de telefonía fija y más de 3.000 celulares para la transmisión de datos, aunque en provincias como Las Tunas, en el oriente de país, se curan en salud y ya tienen preparada una amplia batería de "medios alternativos".
En esa provincia, 150 palomas mensajeras, más de 470 ciclistas y unos 146 jinetes formarán parte del sistema de comunicaciones para que los resultados lleguen a tiempo.