Varios disidentes cubanos declararon que no es el momento para el regreso de su país a la Organización de Estados Americanos (OEA), que aplazó un debate al respecto por divergencias de los diferentes grupos regionales.
“No considero que sea momento para beneficiar a las autoridades que están en proceso de intensificar la represión en Cuba y que no hacen ningún tipo de cambio ni siquiera económico”, dijo a EFE Miriam Leiva, cofundadora de las Damas de Blanco, familiares de 75 disidentes condenados en 2003.
Leiva opina que los países latinoamericanos “deben, en primer lugar, pedir al Gobierno cubano que aplique la carta de derechos humanos de la OEA, y según los pasos que dé (La Habana), pues que se analice el reingreso de Cuba”.
No obstante, dijo que favorece “un diálogo real, si hay buena voluntad de todas las partes”.
En una sesión ordinaria del Consejo de la OEA, celebrada ayer en Washington, estaban en agenda varios anteproyectos de resolución que deberá analizar la Asamblea General del organismo el 2 y 3 de junio en San Pedro Sula (Honduras), sobre el fin de la suspensión de Cuba decidida en 1962.