Cuba, Rusia e Israel quedaron ayer de nuevo en el banquillo de los acusados de la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, mientras China escapó de la censura. Fuentes diplomáticas dijeron que Estados Unidos hizo sentir su peso cuando nueve países latinoamericanos acordaron presentar una moción ante la sesión anual de la comisión, criticando la situación de los derechos humanos bajo el gobierno del presidente cubano, Fidel Castro.
El presidente uruguayo, Jorge Batlle, dijo en Costa Rica que su país presentó ante la comisión un documento sobre Cuba en el que no establece sanciones pero pide una inspección de la ONU a la isla. Como en años anteriores, el conflicto palestino-israelí está en el centro de los debates de la comisión, con fuertes intercambios verbales acentuados por el estallido de violencia en la región.