El presidente Otto Pérez Molina culpó a narcotraficantes de haber perpetrado el atentado en el cual fallecieron una fiscal, una funcionaria vinculada con la presidencia y otras cinco personas, muertas a tiros y luego calcinadas.
“Esto es claramente una acción de pleitos entre narcotraficantes”, dijo Pérez Molina a periodistas.
El Ministerio Público identifico a la fiscal como Irma Yolanda Olivares, quien trabajaba en la Fiscalía Distrital de Chiquimula, un departamento al oriente del país.
La camioneta estaba acribillada a balazos y en su interior estaban los cadáveres calcinados.
Hasta el momento no hay detenidos.