Al menos unos 26 niños fueron presuntamente víctimas de abuso sexual de un sacerdote católico, Paul Shanley, pese a lo cual la Iglesia lo protegió, indicaron ayer fuentes legales, mientras la Arquidiócesis de Boston asegura que nunca quiso poner en riesgo a niños.
El abogado Roderick MacLeish dijo que está representando a numerosas víctimas de Shanley, entre ellas a Greg Ford, de 24 años, y a sus padres, de Newton (Massachussets), quienes dieron a conocer el lunes 800 páginas de documentos que la Iglesia entregó a la corte, tras una demanda presentada contra Shanley.
Según los querellantes -cuya demanda está dirigida también contra la Arquidiócesis de Boston y el Cardenal Bernard Law-, los documentos revelan que la Arquidiócesis sabía desde al menos 1967 que Shanley había abusado sexualmente de niños.