Médicos británicos han utilizado terapia genética para curar al "niño burbuja" Rhys Evans, de 18 meses, en uno de los primeros tratamientos de este tipo desarrollados en el mundo. El hospital londinense Great Ormond Street informó ayer que un grupo de científicos ha logrado tratar con éxito al pequeño, que padecía un defecto genético, conocido como inmunodeficiencia combinada severa (IDCS), que le había impedido desarrollar su sistema inmunológico.
La variante de IDCS que padece el pequeño concierne a un gen localizado en el cromosoma X y, por ello, sólo afecta a los varones. De no haber podido ser tratado, Rhys habría debido pasar el resto de su vida confinado en una habitación esterilizada -de ahí el nombre de "niño burbuja" dado a quienes padecen esta enfermedad- o arriesgarse a contraer una infección mortal.
Los científicos reemplazaron el gen defectuoso por otro normal y creen que Rhys, originario de Cardiff (Gales), podrá llevar una vida similar a la de cualquier otro niño. Hasta ahora, la terapia genética sólo ha tenido éxito en dos casos, ambos tratados en un hospital de París en 2000.