El ex presidente argentino, Fernando De la Rúa, quien debió renunciar en diciembre en medio de violentas manifestaciones en su contra, acusó ayer ante la justicia a sectores de la oposición por haber liderado supuestamente un complot para derrocarlo.
El ex mandatario, quien desde su salida del poder se mantiene recluido por temor al repudio de la población, declaró durante dos horas y media ante un juez que investiga la presunta existencia de una conspiración para lograr su dimisión.
"Al margen de los cuestionamientos que se pueden hacer al gobierno del doctor De la Rúa, existió un plan enderezado a la desestabilización política", dijo a periodistas el abogado del ex presidente, Zenón Ceballos.
Ante la justicia, De la Rúa denunció que los saqueos fueron orquestados por el entonces opositor Partido Justicialista, para desestabilizarlo.