Antes de que su hijo naciera, Danielle Alves no sabía que Luiz Gustavo tendría microcefalia, una enfermedad que dejó a su hijo de tres años de edad con una discapacidad tal que no puede caminar, hablar o comer sin ayuda.
Alves dice que habría seguido adelante con su embarazo, incluso si hubiera sabido previamente del defecto de nacimiento de su hijo, que hace que su cabeza sea más pequeña de lo normal.
Más aún, ella cree que miles de mujeres embarazadas que padecen del zika deberían hacer lo mismo: continuar con sus embarazos.
"Sé que es muy difícil tener un niño con necesidades especiales, pero estoy absolutamente en contra del aborto", dijo Alves, que vive en Vitoria da Conquista, una ciudad del empobrecido noreste brasileño donde el brote del zika y los casos de microcefalia han pululado.
La alarma sanitaria generada por la aparición del virus, que muchos investigadores creen que puede causar microcefalia en los fetos de las mujeres embarazadas, ha provocado pedidos, tanto dentro como fuera de Brasil, de que se suavice la prohibición del aborto en el país católico más poblado del mundo.
Las solicitudes a favor del aborto propiciaron una violenta reacción, sobre todo en las familias que ya tienen niños con discapacidad.
Muchos expresaron sus argumentos en redes sociales como Facebook o Whatsapp, donde más de la mitad de los 200 millones de brasileños tienen cuentas y se conectan, para argumentar su posición.
La gran mayoría dice que todos los bebés, incluyendo aquellos con deformaciones graves como la microcefalia, tienen derecho a nacer. Las Iglesias católicas y pentecostal, credos con un fuerte arraigo en este país profundamente religioso, también han estado luchando en contra del aborto.
"El aborto no es la respuesta al virus del Zika, tenemos que valorar la vida en cualquier situación o circunstancia", dijo Sergio da Rocha, presidente de la Conferencia Nacional de Obispos de Brasil a principios de la semana pasada.
En Brasil, el aborto es ilegal excepto en casos de violación, peligro para la vida de la madre o en caso de anencefalia, otro defecto de nacimiento que afecta al cerebro del bebé.
Pero en la práctica, las mujeres de familias adineradas y citadinas pueden acceder a un aborto seguro realizado en clínicas privadas, mientras que las mujeres pobres tienen que someterse a procedimientos quirúrgicos rudimentarios.
Con el zika, el debate nacional sobre el aborto ha estado creciendo como espuma y ahora ha incluido a la justicia del país y, probablemente, se intensifique en los próximos meses.
Un juez de la ciudad central de Goiania dijo que va a autorizar la práctica del aborto en casos graves de microcefalia. Algunos de los principales periódicos del país también han metido baza en el debate y han pedido revisar las leyes que prohíben el aborto.
Datos
- Dos diferentes estudios brasileños identificaron el virus del Zika en el cerebro de bebés que nacieron con microcefalia y que murieron por complicaciones de la enfermedad, aunque hasta ahora los científicos no establecieron una relación directa entre ambas enfermedades, informaron fuentes académicas.
- Uno de los estudios fue realizado por investigadores de la Universidad Federal de Río de Janeiro (UFRJ) y el otro por científicos de la Pontificia Universidad Católica (PUC) del estado brasileño de Paraná.
- El virus ya había sido identificado en muestras cerebrales de bebés con microcefalia que murieron tanto por investigadores del Centro de Control de Enfermedades de los Estados Unidos (CDC, por sus siglas en inglés) como de un laboratorio en Eslovenia.
- Brasil ha registrado en los últimos meses 5,079 casos sospechosos de microcefalia.