Las redes sociales influyen sin duda en la forma de escribir de quienes las usan y constituyen una oportunidad de oro para fomentar el diálogo entre los hispanohablantes.
Ya no se escribe de manera unidireccional, sino "buscando la respuesta", que no siempre será plácida ni positiva.
"Las redes sociales son un balcón desde el que se puede gritar lo que se piensa, y eso deben tenerlo en cuenta los que escriben en internet porque a veces se producen reacciones no calculadas", afirmó Xosé Castro, traductor, guionista y experto en terminología informática, en la jornada "El buen uso del español en los medios sociales".
Organizada por la Fundación del Español Urgente (Fundéu BBVA) y la Asociación Española de Comunidades "Online" (Aerco-PSM), la jornada sirvió para reflexionar sobre la influencia de las redes sociales en el lenguaje y el nivel de exigencia que se debería tener al escribir en Facebook o en Twitter, dada la enorme repercusión que alcanza lo que se dice en esas redes.
Los expertos participantes aseguran que "no hay que tenerle miedo a Twitter ni a Facebook, porque no ejercen una presión sobre la lengua, sino que suponen una oportunidad", y coincidieron en afirmar que la influencia que los medios de comunicación tenían sobre el lenguaje se ha desplazado a las redes.
Twitter y Facebook "están creando una nueva ortografía. La norma académica sirve hasta que enciendes el ordenador", señaló Castro.