Un deslave en el sur de México sepultó unas 300 de casas en la madrugada de este martes (hora local). Se desconoce con exactitud cuántas personas resultaron afectadas por el alud en un sitio cercano al pueblo de Santa María de Tlahuitoltepec, Oaxaca.
Sin embargo, el gobernador del estado, Ulises Ruiz, indicó que se teme que más de 500 personas podrían haber quedado sepultadas mientras dormían.
"Se habla de hasta 1.000 personas", añadió el funcionario.
Lluvias torrenciales relacionadas con la depresión tropical Matthew habrían provocado el desprendimiento de una franja de unos 200 metros de un cerro en las serranías cercanas al poblado.
Sin confirmación .Hablando por la única línea telefónica que funciona en el pueblo, el secretario municipal de la entidad, Cipriano Gomez, describió una escena dantesca.
"No hay luz, sigue lloviendo, por ahora llevamos 128 desaparecidos pero pueden ser muchos más", dijo Gómez, en declaraciones a Julián Miglierini, corresponsal de la BBC en México.
Por ahora, sólo han podido confirmar la muerte de un empleado municipal y siete miembros de su familia.
Además, aseguró que el pueblo está siendo evacuado ya que las continuas lluvias alimentan los temores de que se pueda producir otro deslave.
Dificultades.El pueblo de Santa María Tlahuitoltepec está ubicado a unas cuatro horas de viaje desde la capital de Oaxaca.
Dicho estado es uno de los más afectados por las lluvias en las últimas semanas, que ocasionaron otros deslaves de menor intensidad en diversas partes de Oaxaca
Santa María Tlahuitoltepec es un pueblo famoso por sus construcciones coloniales y sitios arqueológicos cercanos.
Durante la última semana, tormentas tropicales en el oeste del Caribe han provocado intensas lluvias en la región.
El martes pasado se produjo un deslizamiento de la ladera de una colina. El alud sepultó un autobús cerca de la ciudad de Villa Guerrero, 60 kilómetros al suroeste de Ciudad de México. En el accidente murieron al menos siete personas.
El diario El Universal reportaba ayer que un centenar de rescatistas esperaba desde el mediodía que las autoridades federales autoricen el despegue de un avión que llevaría a todo el personal especializado en búsqueda y salvamento a territorio oaxaqueño, debido al mal tiempo.