El Kremlin defendió la galantería del presidente ruso, Vladímir Putin, que puso sobre los hombros de la primera dama china, Peng Liyuan, una manta durante la cena de gala de la cumbre del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC) en Pekín.
“Tradición o no tradición, mujer o no mujer, el frío es para todos igual. El hecho de que le ofreciera una manta es un comportamiento normal, un gesto normal que, seguramente, haría cualquiera”, dijo Dmitri Peskov, portavoz del Kremlin, según medios locales. Agregó que son prejuicios y discusiones inútiles.