Bolivia se encontró polarizada ante el anuncio de la renuncia del presidente Carlos Mesa, que podría ser desestimada por el Congreso nacional o aceptada conforme a la línea de sucesión constitucional.
Centenares de manifestantes vitoreaban a Mesa enfrente del palacio de gobierno, en el centro de La Paz, mientras a sólo 12 kilómetros, en la convulsionada ciudad de El Alto miles de manifestantes lo calificaban de "traidor".
La larga polémica generada por la presentación de su renuncia al Congreso, precipitada por una ola de protestas sociales y regionales, se trasladó a las calles donde ciudadanos de uno y otro bando se tranzaron a golpes de puño y pedradas en la combativa El Alto.
El Congreso de Bolivia ratificó en su cargo al presidente Mesa, quien pidió a continuación a los ciudadanos de la nación andina que salgan a las calles para impedir más bloqueos de carreteras y protestas contra el gobierno.
Varios miles de bolivianos, en su mayoría de la clase media y del empresariado, se manifestaron en las calles respaldando la cruzada del presidente Mesa contra los bloqueos de carreteras de los sindicatos.
Una crucial reunión entre el presidente Mesa y una delegación de dirigentes sindicales, encabezada por el líder cocalero y diputado opositor, Evo Morales, comenzó para discutir los términos de una ley de hidrocarburos, pero tras varias horas de discusión la reunión fracasó.
Una cumbre política-social prevista para mañana abordará temas altamente sensibles, entre ellos la polémica ley de hidrocarburos.
El Defensor del Pueblo, Waldo Albarracín, y el presidente de la activista Asamblea de Derechos Humanos, Sacha Llorenti, intentaban coordinar el diálogo de diversas fuerzas sociales, entre ellas los sindicatos y el gobierno.
Carlos Mesa y Evo Morales difieren sobre la aplicación de los resultados de un referendo vinculante realizado en julio, que ordena cobrar "impuestos y/o regalías a las empresas petroleras, llegando al 50% del valor de la producción del gas y el petróleo en favor del país".
El gobierno y el MAS prometieron acudir al encuentro de mañana que se celebrará en la ciudad de Cochabamba, 400 km al este de La Paz.
El martes la Cámara de Diputados debe debatir la ley de hidrocarburos.