El Partido Demócrata última los argumentos con los que quiere resolver hoy la complicada papeleta de Michigan y Florida, una decisión de la que depende tanto el futuro de Hillary Clinton como la propia unidad del partido.
Lo que está en juego son los 368 delegados de Michigan y Florida, dos estados que fueron castigados con no sentar ningún delegado en la Convención Demócrata de agosto por haber adelantado sus primarias.