Los partidos derrotados en las elecciones legislativas que este domingo se celebraron en el estado mexicano de Tamaulipas, en el noreste del país y fronterizo con EE.UU., denunciaron hoy actos de violencia contra candidatos y alianzas entre narcotraficantes y el gobierno local.
En los comicios el Partido Revolucionario Institucional (PRI) obtuvo 34 de las 43 alcaldías en disputa y mayoría absoluta en el congreso estatal.
El candidato a diputado local y actual alcalde de Reynosa en licencia, Francisco García, del conservador Partido de Acción Nacional (PAN), dijo hoy a la emisora W Radio que ayer se presenció "una elección muy difícil y muy violenta" en este estado.
Tamaulipas es considerado un importante centro de operaciones para los carteles del narcotráfico, como quedó de manifiesto a principios de octubre, cuando las autoridades decomisaron en una operación en Tampico, en el sur del estado, unas 11,7 toneladas de cocaína.
García aseguró que durante la jornada electoral "se vio un gran movimiento de personas no identificadas armadas circulando la ciudad" que amenazaron y hostigaron a la población.
El político, quien a su vez fue acusado de "clientelista" y de tener relaciones con el crimen organizado, aseveró que hubo tiroteos y persecuciones contra candidatos del PAN (en el poder en el país), y que cinco políticos de esa agrupación política fueron secuestrados temporalmente y uno se encuentra desaparecido.
A su juicio, detrás de estas agresiones está "el crimen político organizado", supuestamente encabezado por el gobernador de Tamaulipas, Eugenio Hernández Flores, del PRI, y su candidato a la alcaldía de Reynosa, Oscar Luebbert.
En este sentido, exigió a Hernández Flores devolver "sanos y salvos" a los integrantes del PAN que fueron presuntamente secuestrados.
Tres días antes de las elecciones, el PAN publicó en la prensa mexicana un desplegado en el que advertía de la injerencia del crimen organizado en las elecciones y afirmaba que sus aspirantes a las alcaldías de Ciudad Mier y de Nueva Ciudad Guerrero tuvieron que renunciar a sus candidaturas por supuestas amenazas.
También aseguró que su candidato al gobierno municipal de Reynosa fue secuestrado temporalmente y que las oficinas del aspirante del PAN al de Tampico sufrieron un atentado.
García insistió en que cuatro miembros del PAN en Tamaulipas quedaron en el hospital por lesiones y en que "está involucrada directamente la delincuencia organizada en las campañas políticas del PRI".
Por otra parte, ayer se celebraron también elecciones en los estados centrales de Tlaxcala, Puebla y Michoacán, estás últimas las que tuvieron el resultado más cerrado.
En Michoacán, donde se renovó al gobernador, el candidato Leonel Godoy, del izquierdista Partido de la Revolución Democrática (PRD), retuvo para ese partido la gobernación al imponerse al del PAN por cerca de 40.000 votos y 38% de los sufragios.
En Puebla, el PRI arrasó y se llevó 143 de las 217 alcaldías y presidencias municipales en disputa, y obtuvo todas las sillas en el congreso local.
Finalmente, en Tlaxcala el PAN (30,5%), el PRI (18,9%) y el PRD (20,2%) se dividieron el congreso local, aunque en las alcaldías municipales la victoria fue más clara para el primero (con 26,05%, cuando se habían computado el 95% de las casillas.