El Departamento de Estado de EE.UU. confirmó hoy que ha cancelado la asignación forzosa de diplomáticos en Irak tras llenar las 48 vacantes que quedaban para la embajada en Bagdad y cargos consulares en el interior de ese país árabe.
"Tenemos candidatos para todos los cargos", señaló a los periodistas Sean McCormack, portavoz del Departamento de Estado.
"Parece que estamos en el punto en que tenemos voluntarios para todas las posiciones", agregó.
A comienzos de esta semana el Departamento de Estado advirtió que si no había un número suficiente de aspirantes voluntarios a los cargos diplomáticos recurriría a las designaciones obligatorias de una lista de entre 200 y 300 funcionarios identificados.
Fuentes oficiales también advirtieron que quienes no demostraran razones médicas o familiares válidas y se negaran a ser enviados a Irak podrían recibir sanciones disciplinarias y hasta ser despedidos.
El anuncio a comienzos de este mes de esas designaciones obligatorias desató una ola de protestas de muchos diplomáticos que rechazan la posibilidad de ser enviados a Irak.
En una asamblea realizada en el Departamento de Estado a finales del mes pasado uno de los diplomáticos renuentes señaló que una orden de viajar a Irak equivalía a "una potencial sentencia de muerte".
Sin embargo, otros diplomáticos dijeron que los funcionarios del Servicio Exterior de Estados Unidos están comprometidos a representar al Gobierno en el lugar que se les designe, no en el que ellos elijan.