El desalojo por la fuerza de un edificio del centro histórico de Buenos Aires, ocupado por 40 familias sin techo, desató ayer choques entre manifestantes y policías, con un saldo de heridos por balas de goma y medio centenar de detenidos, informaron autoridades y entidades sociales.
Unos 200 efectivos policiales evacuaron la antigua sede abandonada del Patronato de la Infancia (Padelai), en peligro de derrumbe, en el barrio de San Telmo, a unas 10 calles de la Casa Rosada (gobierno), pero militantes de organizaciones sociales desempleados se sumaron a los ocupantes para resistir en las inmediaciones.
La tensión fue creciendo, cuando hombres, mujeres y niños fueron retirados por la fuerza de la vieja casona, hasta que estallaron enfrentamientos en las calles, donde los policías dispersaron a los que protestaban disparando balas de goma y gases lacrimógenos.
"El objetivo es preservar la vida de los ocupantes (de Padelai) ante un riesgo inminente de derrumbe o de incendio, o problemas de salud", dijo Gabriela González Gass, secretaria de promoción del gobierno de Buenos Aires, en manos del centroizquierdista Frente Grande.
Pero Alexis Latendorf, miembro del Bloque Piquete Socialista, dijo, que "es poco creíble que la excusa del gobierno porteño sea preservar la vida y vengan a sacarlos con balas y gases lacrimógenos".
Por lo menos 50 personas fueron detenidas. Padelai fue una obra social que entre los años 50 y 70 albergó a niños abandonados de la calle o huérfanos, pero los gobiernos fueron quitándoles subsidios hasta que cerró sus puertas y se convirtió una casa tomada de dos plantas.