Tres subametralladoras con silenciadores, una escopeta, abundante munición y chalecos antibalas fueron encontrados por la Policía Federal brasileña en un templo evangélico de la ciudad amazónica de Belém, en el norte del país, informaron ayer las autoridades.
En la operación, desplegada ayer, por denuncias anónimas, fueron detenidos durante algunas horas un pastor y el jefe de seguridad del templo. El "obispo" Paulo dos Santos Rodríguez, de la Iglesia Universal del Reino de Dios, en Belém, y el funcionario Cícero Coelho fueron acusados de impedir el trabajo de los policías.