Un equipo de arqueólogos chinos ha encontrado en el desierto de Taklimakán (noroeste del país) los restos de una ciudad amurallada que floreció en la dinastía Han (206 a.C. - 220 d.C.), informó la agencia oficial Xinhua.
Los expertos han encontrado restos de cuatro murallas concéntricas y edificios residenciales, asegurando que se trata de las ruinas mejor conservadas de todas las que se han encontrado en Taklimakán en los últimos 60 años.
Aquella ciudad fue devorada por la arena y desapareció en el olvido, como otras de zonas ahora desérticas o áridas en el noroeste de China, y que en su día fueron puntos comerciales o lugares de paso de la Ruta de la Seda.
En este caso, sin embargo, los expertos se decantan por la teoría de que la ciudad fue un puesto militar o una población en torno a la residencia de un líder político local.
También se han encontrado restos de cerámica y fósiles de semillas de árboles que crecieron allí, lo que ayudará a los expertos a obtener más detalles sobre la vida en ese remoto lugar hace 2 mil años y el clima que imperaba en el lugar.