Cuatro empleados del cementerio Burr Oak de Alsip, en el estado de Illinois EE..UU., fueron acusados de desenterrar y desmembrar alrededor de 300 cuerpos y revender después el espacio de sus tumbas, según informaron ayer en una rueda de prensa las autoridades.
Los acusados se enfrentan a posibles cargos federales por enterrar unos cadáveres encima de otros y desechar algunos en la parte trasera del cementerio, en el que están enterrados famosos como la cantante de blues Dinah Washington.
El sheriff del condado de Cook, Tom Dart, dijo que la policía encontró "enormes pilas de huesos" repartidas a lo largo y ancho del cementerio, al que acudieron para investigar una denuncia de posibles "irregularidades financieras" planteada por los propietarios del terreno.