Un joven de 19 años fue despedido de una empresa francesa de entrega de alimentos a domicilio porque no quiso cambiar su verdadero nombre, Mohamed, por el de Alexandre, para atender telefónicamente a los clientes.
Mohamed Lamour debía telefonear a clientes para ofrecer las promociones de la empresa Maximo, cuando el director le señaló que su nombre no era "corriente" y que Alexandre sería su nuevo apodo porque "funciona mejor".
Lamour se negó y fue despedido de su puesto de trabajo.