Millares de personas se congregaron frente a un seminario judío en Jerusalén para despedir los restos de ocho estudiantes muertos por un atacante palestino.
Los dolientes marcharon en procesiones fúnebres que partieron del seminario después que un rabino recitó los salmos en memoria de los muertos.
Las autoridades israelíes dijeron que las víctimas tenían entre 15 y 19 años excepto una de 26.
Israel cerró los accesos a Cisjordania y reforzó la seguridad en torno de Jerusalén y otras áreas tras el mayor ataque en esta ciudad en cuatro años y el más mortífero desde un ataque suicida que dejó 11 muertos en Tel Aviv el 17 de abril de 2006.
El ataque se produjo después de una intensificación en la violencia entre israelíes y palestinos en Gaza.
Más de 120 palestinos y tres israelíes murieron en estos choques.
"Continúa la investigación acerca del responsable de este terrible ataque en Jerusalén", aseguró el vocero del gobierno, Mark Reguev.