Una parte de los ingresos que se recauden en el lujoso y tradicional Baile de la ópera de Viena, cuya 54 edición se celebra el próximo 11 de febrero, se destinará a las víctimas del terremoto de Haití.
Así lo anunció hoy ante la prensa en Viena el director de esta institución, Ioan Holender, quien, sin embargo, no pudo dar aún más detalles sobre cómo se gestionará la ayuda que brindarán los ricos y famosos a las víctimas del grave seísmo.
Eso sí, los organizadores del conocido como el "baile de los bailes" confían en que el evento vuelva la normalidad este año tras sufrir la crisis financiera el año pasado, que le acarreó severos recortes y una baja participación de políticos y famosos.
Incluso grandes magnates asiduos a esta cita decidieron entonces no acudir a este baile, donde alquilar un palco de honor cuesta unos 17.000 euros.
Quizás no tanto por problemas de liquidez, pero para dar ejemplo de austeridad. La pasada edición tampoco contó con la presencia de buena parte de la cúpula política austríaca.
Pero ahora la crisis parece olvidada por completo y ya nadie habla en Austria de ausentarse del baile, por lo que se espera que acudan casi todos los miembros del Gobierno, además de varios políticos de países vecinos como Alemania y Suiza.
Según adelantó la prensa austríaca la semana pasada, la invitada política más relevante será la nueva responsable de la política exterior de la Unión Europea (UE), la británica Catherine Ashton, quien estará en Viena por invitación del Gobierno austríaco.
Otra invitada especial será la actriz estadounidense Lindsay Lohan, quien acudirá a la fiesta de la mano del empresario y constructor austríaco Richard Lugner, un personaje muy conocido en la farándula local, que todos los años invita a una celebridad a su palco.
El baile rendirá homenaje este año a dos grandes compositores del siglo XIX: el polaco Frédéric Chopin, nacido hace 200 años, y el austríaco Gustav Mahler, quien nació hace 150 años y fue director de la ópera de Viena.
En honor a Chopin se podrán escuchar tres de sus más populares obras en la apertura del baile, interpretadas por el afamado pianista polaco Krzysztof Jablonski.
A diferencia de ediciones anteriores, este año no habrá un cantante estrella que actúe en la inauguración, sino que serán 13 miembros del elenco de la Casa del Ring los que canten arias de diferentes óperas.
El año pasado, la estrella operística de la noche fue el mexicano Ramón Vargas, quien sucedió en esa tradición a grandes nombres del bel canto, como la rusa Anna Netrebko o el español Plácido Domingo.
Por otra parte, el Baile de 2010 también despedirá a Ioan Holender, un controvertido personaje, quien después de 19 años al frente de la ópera vienesa se retira en junio.
Holender, de origen rumano, no es precisamente conocido como un gran amante de este espectáculo de danza y diversión para los más pudientes, aunque bajo su gestión los ingresos comerciales del evento han crecido considerablemente.
Catorce emisoras extranjeras de televisión informarán el próximo 11 de febrero en directo y en diferido sobre esta cita, considerada como uno de los acontecimientos sociales más relevantes de la capital austríaca.