El representante internacional para Bosnia, el británico Paddy Ashdown, destituyó ayer a 60 altos cargos serbo-bosnios por obstruir la cooperación con el Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia (TPIY) y obstaculizar la adhesión del país a la OTAN y la Unión Europea (UE).
Entre los destituidos figura el presidente del Parlamento del ente autónomo serbio de Bosnia, Dragan Kalinic.
Según Ashdown, Kalinic está involucrado en malversaciones financieras y ayudó la financiación de acusados de crímenes de guerra, como el ex líder político Radovan Karadzic, buscado por el TPIY.
También fue destituido el ministro del Interior serbo-bosnio, Zoran Djeric, y otros funcionarios locales del SDS.