El detective privado Glenn Mulcaire, implicado en el escándalo de las escuchas telefónicas del "News of the World", dijo que él era un "empleado" y que actuaba "a las órdenes de otros".
Mulcaire, que trabajaba para el dominical y fue encarcelado en 2007 por pinchar los teléfonos de miembros de la familia real, contestó así a las informaciones publicadas que le implicaban con el espionaje de Sara Payne, madre de una niña asesinada por un pederasta en el 2000.
En un nuevo giro en el escándalo de las escuchas, The Phoenix Chief Advocates, la organización fundada por Payne, confirmó que la Policía le advirtió a la víctima de que sus detalles estaban en la base de datos del detective.
El abogado de Mulcaire aseguró en un comunicado que su cliente ha expresado su "arrepentimiento" y ha pedido "disculpas" a aquellos que se han visto afectados por sus actividades.
El comunicado niega, en contra de lo que mantienen los propietarios del ya clausurado "News of the World", que el detective actuara de manera "unilateral" y por iniciativa propia.
La semana pasada, el magnate de la comunicación y dueño del "News of The World", Rupert Murdoch, anunció que iba a dejar de pagar, con efecto inmediato, los gastos legales de la defensa de Mulcaire, que el periódico le había sufragado durante años.
Por otra parte, la presidenta de la Comisión de quejas sobre la prensa (PCC, sus siglas en inglés), Peta Buscombe, que fue duramente criticada por su falta de supervisión en el escándalo de las escuchas, anunció que dejará su cargo a final de año cuando acaba su mandato.