El Gobierno boliviano confirmó la detención de siete opositores en la región amazónica de Pando (norte) por su presunta implicación en la masacre de campesinos ocurrida en septiembre pasado durante una ola de protestas.
El viceministro de Régimen Interior, Marcos Farfán, informó que la Fiscalía y la Policía realizaron las detenciones después de que los acusados se negaran por más de un mes a presentarse ante la Justicia, que los había citado.
Los detenidos llegaron a La Paz, donde hay un juicio en marcha sobre la matanza en la que murió un número todavía indeterminado de campesinos seguidores del Gobierno de Evo Morales y que, según distintas versiones, pueden ser entre 13 y 20.